Lectura de la Torá — Historia, tradiciones y la Torá escrita
Una exploración completa de la tradición de la lectura de la Torá. Cómo se elabora un rollo de Torá. Las reglas y rituales de la lectura pública. La historia y evolución de esta práctica milenaria. Las melodías, costumbres y comentarios que han dado forma a la vida judía a lo largo de los siglos.
1) La historia y evolución de la lectura de la Torá
Orígenes en el período bíblico
La práctica de leer la Torá en voz alta en público es uno de los rituales religiosos continuos más antiguos del mundo. La tradición judía atribuye sus orígenes al propio Moisés. La Torá registra que Moisés escribió la Ley y la entregó a los sacerdotes, instruyéndoles: "Al fin de cada siete años... leerás esta Torá ante todo Israel a sus oídos" (Deuteronomio 31:10–11). Esta ceremonia de Hakhel — una lectura pública ante toda la nación reunida — estableció el principio de que la Torá pertenece al pueblo y debe ser escuchada de manera comunitaria.
El libro de Josué (8:34–35) describe a Josué leyendo "cada palabra de la Torá" ante los israelitas reunidos en el monte Ebal. Estos relatos tempranos reflejan una sociedad en la que la palabra escrita era preciada, la alfabetización era limitada, y la transmisión oral del texto sagrado en un entorno público era esencial para el conocimiento y la identidad comunitaria.
Esdras y la gran renovación
El momento más decisivo en la historia de la lectura pública de la Torá tuvo lugar en el siglo V a.e.c. Tras el exilio babilónico, cuando el pueblo judío regresó a Jerusalén, el escriba Esdras convocó una gran asamblea. El libro de Nehemías (capítulo 8) describe la escena con notable detalle: Esdras se puso de pie sobre una plataforma de madera ante todo el pueblo, abrió el rollo y leyó desde la mañana hasta el mediodía. Los levitas circulaban entre la multitud, traduciendo y explicando el texto para que todos pudieran comprender.
Este evento se considera el nacimiento de la tradición de lectura en la sinagoga. Esdras no se limitó a leer — estableció un modelo: lectura pública, escucha comunitaria, traducción e interpretación. El Talmud (Bava Kamma 82a) atribuye a Esdras la institucionalización de la lectura de la Torá los lunes y jueves por la mañana y los sábados por la tarde, además de la lectura ya existente del Shabat por la mañana. El fundamento era que nunca debían pasar tres días sin que la comunidad escuchara la Torá.
El período del Segundo Templo
Durante el período del Segundo Templo (516 a.e.c. – 70 e.c.), la lectura de la Torá se convirtió en una característica habitual de la vida sinagogal. Incluso mientras el Templo aún estaba en pie en Jerusalén, existían sinagogas en toda la Tierra de Israel y en la Diáspora como centros de estudio, oración y reunión comunitaria. La evidencia arqueológica y las descripciones de Josefo y Filón confirman que la lectura semanal de la Torá estaba ampliamente difundida en el siglo I e.c.
La práctica durante este período aún no estaba completamente estandarizada. Las comunidades en la Tierra de Israel parecen haber seguido un ciclo que completaba la Torá en aproximadamente tres a tres años y medio (el ciclo trienal), mientras que las comunidades en Babilonia desarrollaron un ciclo de un año. La elección de pasajes específicos y la extensión de cada lectura variaban.
Tras la destrucción del Templo
La destrucción del Segundo Templo por Roma en el año 70 e.c. transformó el judaísmo para siempre. Sin el Templo, no podía haber culto sacrificial — el ritual central de la religión israelita durante mil años. La sinagoga, con la lectura de la Torá como pilar central, se convirtió en el nuevo centro de culto y vida comunitaria judía.
Los rabinos de la Mishná y el Talmud (siglos I–VI e.c.) codificaron y ampliaron las prácticas de la lectura de la Torá. Establecieron reglas sobre el número mínimo de lectores, las bendiciones que debían recitarse, las cualificaciones de los lectores y los procedimientos para el manejo del rollo. También establecieron lecturas para las festividades, los días de ayuno y las ocasiones especiales. Estas reglas, registradas en tratados como Meguilá y Sofrim, constituyen la base de la práctica de lectura de la Torá hasta el día de hoy.
Estandarización medieval
A principios del período medieval, el ciclo anual babilónico de 54 porciones semanales se había convertido en la práctica dominante en la mayor parte del mundo judío. Los grandes codificadores — Maimónides (siglo XII), el Tur (siglo XIV) y Yosef Karo en el Shulján Aruj (siglo XVI) — registraron y estandarizaron los detalles de la lectura de la Torá: qué pasajes se leen, cuántas personas son llamadas, qué bendiciones se dicen y cómo se manejan los errores.
Durante este período, el papel del lector profesional de la Torá (Baal Koreh) también se definió con mayor precisión. Mientras que en siglos anteriores cualquier persona con conocimiento podía leer su propia porción, las comunidades dependían cada vez más de lectores capacitados que podían cantar la porción semanal completa con precisión y melodía.
Hacia la era moderna
La Ilustración y la Emancipación de los siglos XVIII y XIX plantearon nuevas cuestiones. El judaísmo reformista, que comenzó en la Alemania del siglo XIX, introdujo cambios que incluían lecturas más breves de la Torá, traducciones en lengua vernácula y el ciclo trienal. El judaísmo conservador mantuvo en general el ciclo anual completo al tiempo que adoptó la participación igualitaria. Las comunidades ortodoxas continuaron con la práctica tradicional con variaciones locales.
Hoy, la lectura de la Torá sigue siendo una práctica central en todas las principales denominaciones judías. La tecnología del aprendizaje ha cambiado — las aplicaciones digitales de tikkun, las grabaciones de cantilación y las clases en línea han hecho que la preparación sea más accesible que nunca — pero el acto esencial sigue siendo el mismo: una comunidad se reúne, el rollo se abre y las palabras ancestrales se cantan en voz alta.
2) Cómo se escribe un rollo de Torá
Un rollo de Torá (Sefer Torá) es uno de los objetos más cuidadosamente elaborados de cualquier tradición religiosa. Cada aspecto de su creación está regido por reglas detalladas que se encuentran en el Talmud y en códigos legales posteriores.
El escriba (Sofer)
Un rollo de Torá debe ser escrito por un sofer stam — un escriba especialmente capacitado que ha estudiado extensamente las leyes de la escritura sagrada. El sofer debe ser un adulto judío observante que escribe con intención consciente (kavaná). Antes de escribir el nombre de Dios, el sofer declara tradicionalmente en voz alta: "Estoy escribiendo para la santidad del nombre de Dios." Si esta intención está ausente, el rollo puede considerarse inválido.
La formación para convertirse en sofer puede llevar años. El escriba debe dominar cientos de reglas que rigen la formación de las letras, el espaciado y el manejo del rollo. Hoy en día, muchos soferim se someten a programas de certificación formales y pasantías.
Materiales
- Pergamino (klaf): El rollo se escribe sobre pergamino hecho de la piel de un animal kasher (generalmente ternero, cabra o ciervo). Las pieles se procesan, estiran y preparan según requisitos halájicos (legales) específicos. La superficie de escritura debe ser lisa y limpia.
- Tinta (d'yo): Se utiliza una tinta negra especial, elaborada tradicionalmente con una receta de agallas de roble, goma arábiga, sulfato de cobre y agua. La tinta debe ser permanente — no puede ser borrable — y debe secarse hasta alcanzar un negro profundo y duradero.
- Pluma (kulmus): El escriba escribe con una pluma, tradicionalmente cortada de una caña o una pluma de pavo. La punta debe tener la forma adecuada para producir tanto los trazos gruesos como los finos que distinguen la caligrafía hebrea.
- Líneas de guía (sirtut): Antes de escribir, el sofer traza líneas horizontales tenues en el pergamino con un punzón. Las letras cuelgan de estas líneas (en lugar de apoyarse sobre ellas, como en español). Los márgenes y el ancho de las columnas también se miden cuidadosamente.
El proceso de escritura
Un rollo de Torá se escribe en columnas, generalmente de 42 líneas por columna, con 245 a 250 columnas en un rollo completo. El texto fluye de forma continua — no hay números de capítulo ni de versículo en el rollo. Los saltos de párrafo se indican mediante espacios dentro o entre líneas.
El escriba copia el texto de un rollo existente o de un texto impreso verificado (tikkun sofer). Cada letra debe formarse individualmente — el escriba no puede escribir de memoria, sino que debe mirar cada palabra antes de escribirla. Cada letra debe estar completa, correctamente formada y rodeada de una pequeña cantidad de espacio en blanco para que no toque las letras adyacentes.
Ciertas letras llevan pequeñas coronas decorativas llamadas tagin (singular: tag). Se trata de líneas diminutas dibujadas en la parte superior de letras específicas según la tradición. El Talmud (Menajot 29b) contiene un famoso pasaje sobre Moisés observando a Dios adornando las letras de la Torá con estas coronas.
Las 304.805 letras
Un rollo de Torá completo contiene exactamente 304.805 letras. Si una sola letra falta, sobra, toca otra letra, está agrietada, desvanecida o mal formada, el rollo es pasul (inválido) y no puede usarse para la lectura pública hasta que se repare el error. Las comunidades inspeccionan regularmente sus rollos en busca de daños causados por el paso del tiempo, el uso o las condiciones ambientales.
Lo que NO está en el rollo
Quizás la característica más llamativa de un rollo de Torá para un lector moderno es lo que no contiene:
- Sin vocales: El hebreo se escribe solo con consonantes. El sistema de vocales (nikkud) se desarrolló en el período medieval y aparece en textos impresos — pero nunca en un rollo de Torá.
- Sin marcas de cantilación: La notación musical (ta'amei ha-mikra) que guía el canto no aparece en el rollo. El lector debe aprenderla a partir de un texto de estudio aparte.
- Sin puntuación: No hay comas, puntos, signos de interrogación ni sangría de párrafos en el sentido moderno.
- Sin números de capítulo ni de versículo: Estas divisiones se añadieron siglos después y no aparecen en el rollo.
Esto significa que el lector de la Torá debe aportar un enorme bagaje de conocimiento al rollo — las vocales correctas, la melodía precisa, el fraseo adecuado y el significado del texto — todo de memoria y de su preparación.
Ensamblaje y cuidado
Una vez que las hojas de pergamino están escritas, se cosen con tendones (giddin) de un animal kasher. El rollo resultante se fija a dos varillas de madera llamadas atzei jaim (árboles de vida). Luego se viste con un manto bordado o un estuche rígido, a menudo adornado con un pectoral de plata (joshen) y una corona (keter).
Los rollos de Torá se guardan en el Arón Kodesh (Arca Sagrada), que se coloca de modo que la congregación mire hacia Jerusalén al orar. Una luz llamada Ner Tamid (Luz Eterna) arde sobre el arca de forma continua. Los rollos nunca se colocan en el suelo, nunca se dejan descubiertos innecesariamente, y solo se tocan con un yad (puntero) durante la lectura — nunca con las manos desnudas.
Un rollo de Torá completo le toma a un sofer experimentado aproximadamente de 12 a 18 meses escribirlo. El costo suele oscilar entre $30.000 y más de $100.000. La finalización de un nuevo rollo se celebra con una ceremonia llamada Hajnasat Sefer Torá — el rollo se lleva en una procesión festiva, a menudo con música y danzas, hasta su nuevo hogar en la sinagoga.
3) Las reglas de la lectura de la Torá
La lectura de la Torá está regida por un cuerpo detallado de ley (halajá) codificado principalmente en el Talmud (tratado Meguilá) y el Shulján Aruj (Oraj Jaim, capítulos 135–149). Estas reglas aseguran que la lectura se lleve a cabo con precisión, dignidad y reverencia.
Requisitos mínimos
- Quórum (Minián): La lectura de la Torá requiere un minián — un quórum de al menos diez adultos judíos. Sin un minián, la Torá no se lee públicamente. Esta regla subraya que la lectura de la Torá es un acto comunitario, no privado.
- Lectura de un rollo: La Torá debe leerse de un rollo de pergamino escrito a mano válido. Leer de un libro impreso no cumple con la obligación de la lectura pública de la Torá.
- Hebreo: La Torá se lee en el hebreo original. Aunque la traducción y la explicación pueden acompañar a la lectura, la lectura en sí debe ser en hebreo.
Número de lectores (aliyot)
| Ocasión | Número de aliyot |
|---|---|
| Shabat por la mañana | 7 (más maftir) |
| Yom Kipur | 6 |
| Festividades (Pésaj, Shavuot, Sucot) | 5 |
| Rosh Jodesh y Jol HaMoed | 4 |
| Lunes, jueves, Shabat por la tarde | 3 |
| Purim, Janucá, días de ayuno | 3 |
Precisión y corrección
El lector debe cantar cada palabra con precisión. Un gabbai (o una segunda persona con conocimientos) sigue la lectura en un texto impreso y corrige cualquier error que cambie el significado de una palabra o confunda una letra. Los errores menores de pronunciación pueden dejarse pasar, pero los errores en los nombres de Dios o en la identidad de una palabra requieren corrección inmediata y repetición del versículo.
Manejo del rollo
- El rollo se trata siempre con la máxima reverencia. Si un rollo de Torá se cae, la tradición indica que los presentes deben ayunar (aunque muchas autoridades modernas ofrecen respuestas alternativas).
- El rollo nunca se voltea boca abajo. Cuando se coloca sobre la mesa de lectura, reposa sobre su borde inferior o plano sobre su parte posterior.
- El lector usa un yad (puntero) para seguir el texto, evitando el contacto directo de la piel con el pergamino.
- Cuando el rollo está abierto y expuesto, la congregación se pone de pie en señal de respeto.
Las bendiciones
Cada persona llamada para una aliyá recita una bendición antes y después de la lectura de su sección. La bendición antes de la lectura (Birkat HaTorá) alaba a Dios "que nos ha elegido de entre todos los pueblos y nos ha dado la Torá". La bendición después de la lectura agradece a Dios por dar "una Torá de verdad y plantar vida eterna en nosotros". Estas bendiciones se encuentran entre las más antiguas de la liturgia judía.
4) El servicio de la Torá paso a paso
Apertura del Arca
El servicio comienza con la apertura del Arón Kodesh. La congregación se pone de pie. Se recitan versículos, que a menudo comienzan con "Cuando el Arca se ponía en marcha, Moisés decía: '¡Levántate, oh Señor...!'" (Números 10:35). Las puertas o la cortina (parojet) del arca se abren, revelando los rollos de Torá en su interior.
Extracción del rollo
El rollo de Torá se levanta del arca y se sostiene en alto. Se proclama el Shemá ("Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno"). Luego el rollo se lleva en procesión (hakafá) a través de la congregación.
Procesión
A medida que el rollo pasa, los congregantes extienden la mano para tocarlo con la esquina de un talit (manto de oración) o un libro de oraciones, y luego besan ese objeto. Es una expresión de amor y reverencia por la Torá. El rollo se lleva a la mesa de lectura (bimá o shulján).
La lectura
El rollo se abre y comienza la lectura. Cada persona llamada (olé) recita las bendiciones. El Baal Koreh canta la porción asignada usando la cantilación tradicional. El gabbai sigue la lectura, listo para corregir errores.
Hagbahá y Guililá
Después de la lectura, el rollo se levanta en alto y abierto (Hagbahá) para que la congregación pueda ver el texto escrito. Quien lo levanta gira lentamente para que todos los lados de la sinagoga puedan ver. Luego el rollo se enrolla, se ata con una faja y se viste con sus coberturas (Guililá).
Haftarah
Se canta una selección de los Profetas (Nevi'im) utilizando una melodía de cantilación distinta. La lectura de la Haftarah la realiza generalmente la persona llamada para maftir, la última aliyá de la Torá.
Devolución del rollo
La Torá se lleva de vuelta al arca con cantos y oración. Se cantan versículos de alabanza mientras el rollo se coloca en su interior. Las puertas del arca se cierran. El servicio continúa con oraciones adicionales y el sermón del rabino.
Los detalles varían entre comunidades y denominaciones. La estructura esencial — extracción, lectura, elevación, devolución — es compartida por prácticamente todas las tradiciones judías.
5) Roles y honores
Baal Koreh (Lector de la Torá)
El lector capacitado que canta el texto de la Torá directamente del rollo. El Baal Koreh debe dominar el texto, sus vocales y las melodías de cantilación. En muchas comunidades es un voluntario; en otras, un profesional remunerado. La preparación para una sola lectura de Shabat puede tomar muchas horas.
Gabbai (Llamador / Corrector)
El gabbai dirige el servicio de la Torá. Llama a los congregantes para las aliyot por sus nombres hebreos, sigue la lectura en un texto impreso y corrige al lector si se produce un error. Algunas comunidades tienen dos gabbaim — uno que llama los nombres y otro que sigue el texto.
Olé / Olá (Receptor de aliyá)
La persona llamada a la Torá recita las bendiciones antes y después de su sección asignada. Ser llamado para una aliyá es un honor que a menudo se otorga para celebrar ocasiones especiales — un cumpleaños, aniversario, recuperación de una enfermedad o yahrzeit (aniversario conmemorativo).
Hagbahá y Guililá
Levantar (Hagbahá) y vestir (Guililá) el rollo son honores distintos. Quien levanta debe tener la fuerza suficiente para sostener el pesado rollo abierto ante la congregación. Quien viste ata, envuelve y corona el rollo.
Rabino y Darshán
El rabino a menudo enseña sobre la porción semanal (drash o dvar Torá), conectando el texto antiguo con la vida contemporánea, la ética y el crecimiento personal. En algunas comunidades, miembros laicos imparten la enseñanza.
Kohén y Leví
En la práctica tradicional, la primera aliyá se reserva para un Kohén (un descendiente de la familia sacerdotal) y la segunda para un Leví (un descendiente de la familia levítica). Las aliyot restantes están abiertas a cualquier miembro de la comunidad (Yisrael). Este orden refleja las jerarquías antiguas de la época del Templo que persisten en muchas sinagogas hoy en día.
6) Cantilación — las melodías de la Torá
La lectura de la Torá no se habla — se canta de acuerdo con un elaborado sistema de melodías conocido como ta'amei ha-mikra (trope o cantilación). Este sistema es una de las tradiciones musicales continuas más antiguas del mundo.
Qué hace el trope
Las marcas del trope cumplen tres funciones simultáneas:
- Puntuación: Indican dónde comienzan y terminan las frases, qué palabras van unidas y dónde debe pausar el lector. En un texto sin comas ni puntos, las marcas del trope proporcionan la estructura gramatical.
- Énfasis y significado: Los patrones melódicos destacan las palabras importantes y guían la comprensión del oyente sobre el significado del versículo.
- Belleza musical: El canto transforma la lectura en algo más que una recitación — se convierte en una experiencia musical que involucra a los oyentes a nivel emocional.
Modos diferentes para textos diferentes
El mismo conjunto de marcas de trope produce melodías diferentes según el texto bíblico que se esté leyendo:
| Texto | Carácter |
|---|---|
| Torá (Cinco Libros) | Solemne y digno; el modo que se escucha con mayor frecuencia |
| Haftarah (Profetas) | Más dramático y ornamentado |
| Meguilat Ester (Libro de Ester) | Vivaz y teatral, acorde con Purim |
| Eijá / Lamentaciones | Lúgubre y sombrío, leído en Tishá b'Av |
| Cantar de los Cantares, Rut, Eclesiastés | Cada uno tiene su propia melodía tradicional |
| Lecturas de Torá de las Altas Fiestas | Una melodía especial, más solemne, usada en Rosh Hashaná y Yom Kipur |
Variaciones comunitarias
Todas las comunidades judías usan las mismas marcas escritas de trope, pero las melodías reales varían significativamente:
- Ashkenazí: La tradición melódica de los judíos de Europa Central y Oriental. Es la tradición que se escucha con más frecuencia en Norteamérica.
- Sefardí: La tradición de los judíos de España, Portugal y el Mediterráneo. A menudo más ornamentada y modal.
- Mizrají: Las tradiciones de los judíos de Oriente Medio y el norte de África — iraquíes, sirios, marroquíes y otros. Cada subcomunidad tiene sus propias melodías distintivas.
- Yemenita: Quizás la tradición melódica más antigua que se conserva, con raíces que algunos estudiosos remontan a más de mil años. La tradición yemenita Baladi es notablemente diferente de todas las demás.
Aprender trope
Los estudiantes que aprenden a leer la Torá utilizan un texto de estudio llamado tikkun. Una página del tikkun muestra el texto tal como aparece en el rollo (sin vocales ni marcas de trope). La página enfrentada muestra el mismo texto con vocalización completa y marcas de cantilación. El estudiante practica con el lado vocalizado y se evalúa a sí mismo con el lado del rollo.
Hoy en día, muchos estudiantes también utilizan herramientas digitales — aplicaciones y sitios web que proporcionan grabaciones de audio de cada marca de trope y permiten a los estudiantes escuchar su porción específica de Torá cantada correctamente. Esto ha hecho que la preparación para la lectura de la Torá sea accesible para personas que pueden no tener un maestro cerca.
7) Ciclos de lectura, días especiales y el calendario
El ciclo anual
El ciclo anual estándar divide la Torá en 54 porciones semanales (parashot). Dado que el año del calendario judío puede tener entre 50 y 54 shabatot, ciertas semanas presentan "porciones dobles" — dos parashot más cortas leídas juntas — para asegurar que la Torá completa se termine cada año para Simjat Torá.
El ciclo trienal
En la antigua Tierra de Israel, se utilizaba un sistema diferente: la Torá se dividía en lecturas más breves y se completaba en aproximadamente tres años. Aunque este sistema trienal original cayó en desuso, una versión moderna ha sido adoptada por muchas congregaciones conservadoras y reformistas. En este trienal moderno, cada porción anual se divide en tercios, leyéndose un tercio cada año a lo largo de un ciclo de tres años.
Shabatot especiales
Varios shabatot durante el año tienen lecturas adicionales especiales:
- Shabat Shekalim: Se lee antes de Adar; trata sobre el impuesto del medio shékel del Templo.
- Shabat Zajor: Se lee antes de Purim; ordena recordar el ataque de Amalec.
- Shabat Pará: Se lee antes de la preparación para Pésaj; trata sobre la purificación de la vaca roja.
- Shabat HaJodesh: Se lee antes de Nisán; trata sobre el establecimiento del calendario judío.
- Shabat Shuvá: El Shabat entre Rosh Hashaná y Yom Kipur, con una Haftarah especial sobre el arrepentimiento.
- Shabat Jazón y Shabat Najamú: Antes y después de Tishá b'Av, con Haftarot de reprensión y consuelo.
Lecturas de festividades
Cada festividad judía tiene su propia lectura de Torá designada, relacionada con los temas del día. En las festividades principales, cuando se dispone de un segundo rollo de Torá, la lectura regular se complementa con un pasaje especial del segundo rollo. La tarde de Yom Kipur incluye la lectura del libro de Jonás.
Israel y la Diáspora
Debido a que las festividades se observan un día en Israel pero dos días en la Diáspora, el calendario de lecturas de Torá ocasionalmente diverge. Después de dicha festividad, las comunidades de Israel y la Diáspora pueden leer porciones diferentes durante una o más semanas antes de realinearse. Esta es una de las pocas áreas donde la unidad global de la lectura de la Torá se divide temporalmente.
8) Haftarah y los Cinco Rollos
La Haftarah
Después de la lectura de la Torá, se canta un pasaje de los Profetas (Nevi'im). Esta lectura se llama Haftarah (de la palabra hebrea que significa "conclusión" o "despedida"). La Haftarah está temáticamente vinculada a la porción de Torá o a la época del año, y se canta con su propia melodía de cantilación distinta.
La tradición sostiene que la Haftarah fue introducida durante un período en que la lectura de la Torá fue prohibida por gobernantes extranjeros. Las comunidades sustituyeron lecturas de los Profetas que hacían eco de los temas de las porciones de Torá prohibidas. Cuando se levantó la prohibición, ambas lecturas se mantuvieron.
Los Cinco Rollos (Meguilot)
Cinco libros bíblicos breves se leen en festividades específicas a lo largo del año:
| Rollo | Festividad | Tema |
|---|---|---|
| Cantar de los Cantares (Shir HaShirim) | Pésaj | El amor entre Dios e Israel; la primavera de la redención |
| Rut (Rut) | Shavuot | Lealtad, conversión, la cosecha y el linaje del rey David |
| Lamentaciones (Eijá) | Tishá b'Av | Duelo por la destrucción de los Templos |
| Eclesiastés (Kohelet) | Sucot | La naturaleza efímera de las cosas mundanas; la importancia de la alegría y la reverencia |
| Ester (Meguilat Ester) | Purim | Liberación de la persecución; la mano oculta de la Providencia |
Cada Meguilá tiene su propia melodía de cantilación, y la Meguilat Ester en particular se lee con gran festividad, con la congregación pisoteando, gritando y usando matracas (graggers) para ahogar el nombre del villano Hamán.
9) Costumbres en las distintas comunidades
Si bien la práctica central de la lectura de la Torá es compartida, los detalles varían ricamente entre las comunidades judías de todo el mundo:
Momento de la Hagbahá
En la tradición ashkenazí, el rollo se levanta (Hagbahá) después de que la lectura se ha completado. En muchas comunidades sefardíes, el rollo se levanta antes de la lectura para que toda la congregación pueda ver el texto que está a punto de leerse. Ambas costumbres se fundamentan en el mismo principio — mostrar el texto de la Torá al pueblo — pero difieren en cuándo ocurre esta exhibición.
Estuches del rollo de Torá
Las comunidades ashkenazíes típicamente usan un manto de tela para vestir la Torá, que se coloca plana sobre la mesa de lectura. Las comunidades sefardíes y mizrajíes a menudo albergan la Torá en un estuche rígido de madera o metal (tik) que permanece en posición vertical. El rollo se lee mientras está de pie en su estuche, que se abre como un libro.
Costumbres de aliyá
En algunas comunidades sefardíes, la persona llamada para una aliyá permanece en la bimá durante toda la lectura. En la tradición ashkenazí, cada olé típicamente se aparta después de su sección. En la tradición yemenita, la persona que recibe la aliyá puede leer su propia sección en lugar de depender de un Baal Koreh separado.
Costumbres de estudio
Una práctica clásica observada especialmente en las comunidades tradicionales es Shnayim Mikra v'Ejad Targum — leer la porción semanal de Torá dos veces en hebreo y una vez en traducción aramea (generalmente el Targum Onkelos). Esto asegura la familiaridad personal con el texto antes de escucharlo leer públicamente. Muchas personas completan esta práctica durante la semana previa al Shabat.
Tradiciones melódicas locales
Las comunidades marroquí, yemenita, siria, iraquí, persa, bujariota, etíope, italiana y otras mantienen tradiciones melódicas distintas para el canto de la Torá. Estas melodías son una parte importante de la identidad comunitaria y se transmiten de generación en generación mediante la tradición oral.
Las prácticas difieren según la sinagoga, la denominación y la costumbre local. Si está visitando una nueva comunidad, preguntar al gabbai o al rabino sobre las costumbres locales siempre es bienvenido y apreciado.
10) Cómo la lectura de la Torá sostuvo a un pueblo
Cuando el Templo cayó, la Torá se elevó al centro. La lectura pública y el estudio trasladaron el foco del lugar a las personas, haciendo del judaísmo algo portátil y resiliente.
Una patria portátil
Dondequiera que los judíos fueran dispersados — a lo largo del Imperio Romano, a través de la Europa medieval, por las tierras otomanas, hasta las Américas y más allá — el rollo de Torá viajaba con ellos. La lectura semanal proporcionaba un calendario compartido, un lenguaje común de referencia y un vínculo continuo con el pasado. Sin importar cuán pequeña o aislada se volviera una comunidad, si tenían un rollo y un minián, tenían un centro.
La cultura del estudio
La lectura de la Torá dio origen a una extraordinaria cultura de aprendizaje. El beit midrash (casa de estudio) se convirtió en un elemento fijo de toda comunidad judía. La práctica del jevruta (estudio en pareja) — donde dos personas se sientan juntas y debaten sobre el significado de un texto — creó una tradición de compromiso activo y cuestionador con las ideas que persiste hasta el día de hoy.
Transmisión a través de las generaciones
Los padres discutían la porción semanal con sus hijos en la mesa del Shabat. Los maestros construían los programas escolares en torno a ella. El ciclo de lecturas vinculaba los ritmos de la vida cotidiana con los ritmos del texto sagrado. Un niño que crecía en cualquier comunidad judía conocía las historias de Abraham, el Éxodo de Egipto, la entrega de la Torá en el Sinaí — no porque hubiera leído un libro una vez, sino porque escuchaba estas historias leídas en voz alta, año tras año, en compañía de su comunidad.
Unidad en la diversidad
Melodías diferentes, costumbres diferentes, idiomas diferentes — pero el mismo texto. Un judío de Marruecos y un judío de Lituania podían no entender el idioma hablado del otro, pero reconocerían la misma porción de Torá, los mismos versículos bíblicos y las mismas historias fundamentales. El ciclo de lectura compartido unía a comunidades lejanas en un solo pueblo.
11) Los grandes comentarios y tradiciones de estudio
Durante más de dos mil años, los estudiosos judíos han escrito comentarios, códigos legales y guías de estudio que orbitan en torno a la Torá. Estas obras forman una tradición extraordinariamente rica de interpretación y debate. A continuación se presentan algunas de las más importantes.
Comentarios clásicos de la Torá (Mefarshim)
| Comentarista | Período | Importancia |
|---|---|---|
| Rashi (Rabí Shlomó Yitzjaki) | Siglo XI, Francia | El comentario de Torá más ampliamente estudiado en la historia. Combina el significado llano (peshat) con selecciones del Midrash. El primer recurso para la mayoría de los estudiantes. |
| Rashbam (Rabí Shmuel ben Meir) | Siglo XII, Francia | Nieto de Rashi. Se centró rigurosamente en el significado llano del texto, a veces en desacuerdo con su abuelo. |
| Ibn Ezra (Rabí Abraham ibn Ezra) | Siglo XII, España | Análisis gramatical, lingüístico y contextual. Valoraba la precisión y la racionalidad. |
| Rambán / Najmánides | Siglo XIII, España | Integra perspectivas legales, narrativas y místicas. Frecuentemente dialoga con Rashi y lo critica. |
| Sforno (Rabí Ovadia Sforno) | Siglo XVI, Italia | Lecturas éticas y filosóficas escritas en prosa clara y accesible. |
| Abarbanel (Don Isaac Abarbanel) | Siglo XV, España/Italia | Ensayos extensos enmarcados como preguntas y respuestas. Combina profundidad filosófica con conciencia histórica. |
| Or HaJaim (Rabí Jaim ibn Attar) | Siglo XVIII, Marruecos/Israel | Perspectivas místicas y espirituales apreciadas tanto en las comunidades sefardíes como en las jasídicas. |
| Kli Yakar (Rabí Shlomó Efraim Luntschitz) | Siglo XVII, Polonia | Comentario homilético ampliamente usado para sermones y enseñanza pública. |
| Malbim (Rabí Meir Leibush Wisser) | Siglo XIX, Europa Oriental | Análisis lingüístico preciso; demostró cómo cada palabra en la Torá es necesaria e intencional. |
| Netziv (Rabí Naftali Tzvi Yehuda Berlin) | Siglo XIX, Lituania | Su Ha'amek Davar ofrece perspectivas contextuales y literarias de la tradición de la yeshivá de Volozhin. |
| Hirsch (Rabí Samson Raphael Hirsch) | Siglo XIX, Alemania | Vinculó la Torá con la ética cívica y la modernidad. Pionero de la Neo-Ortodoxia. |
Midrash, Targum e interpretación temprana
| Obra | Descripción |
|---|---|
| Midrash Rabbá | Colecciones clásicas de enseñanzas narrativas y homiléticas sobre la Torá y los Cinco Rollos. Ricas en parábolas, leyendas y enseñanzas éticas. |
| Targum Onkelos | La traducción aramea autorizada de la Torá, utilizada para el estudio junto con el texto hebreo. Muy literal, con expansiones interpretativas ocasionales. |
| Targum Yonatán | Una paráfrasis aramea más amplia que entrelaza tradiciones midrásicas junto con la traducción. |
| Sefer HaJinuj | Explica los 613 mandamientos, organizados por porción semanal, con razones y temas éticos. Un punto de entrada accesible a la ley de la Torá. |
Códigos legales moldeados por la Torá
| Obra | Descripción |
|---|---|
| Mishné Torá (Maimónides, s. XII) | Un código integral y sistemáticamente organizado de toda la ley judía. Claro, autorizado y aún ampliamente estudiado. |
| Arbaá Turim (el Tur, s. XIV) | Código legal en cuatro partes que organizó la ley judía por temas. Se convirtió en la base estructural del Shulján Aruj. |
| Shulján Aruj (Rabí Yosef Karo, s. XVI) con glosas del Remá | El código estándar de la ley judía, que sintetiza la práctica sefardí (Karo) y la costumbre ashkenazí (Remá). La referencia halájica principal para la vida cotidiana. |
| Mishná Berurá (Jafetz Jaim, s. XIX–XX) | Comentario influyente sobre las secciones de oración y sinagoga del Shulján Aruj. Ampliamente utilizado como guía práctica. |
Ediciones de estudio y comentarios modernos
| Publicación | Notas |
|---|---|
| JPS Torah Commentary (Jewish Publication Society) | Comentario académico con perspectivas literarias, arqueológicas e históricas. Volúmenes individuales para cada libro. |
| Etz Hayim: Torah and Commentary | La Torá integral del movimiento conservador con múltiples niveles de comentario y ensayos temáticos. |
| Stone Edition Chumash (ArtScroll) | Traducción tradicional con amplias notas basadas en fuentes rabínicas clásicas. Ampliamente utilizada en comunidades ortodoxas. |
| The Torah: A Modern Commentary (Plaut / Reformista) | Enfoque histórico-crítico con ensayos sobre relevancia contemporánea. El comentario estándar de Torá del movimiento reformista. |
| Nechama Leibowitz: Studies in the Weekly Parashah | Hojas pedagógicas muy apreciadas que transformaron el estudio moderno de la Torá. Construidas en torno a preguntas y la comparación de comentaristas clásicos. |
| Mikraot Guedolot (Biblia Rabínica) | El texto hebreo rodeado de múltiples comentarios clásicos en la misma página. La herramienta esencial del estudioso. |
| Robert Alter: The Five Books of Moses | Una traducción literaria con extenso comentario centrado en el arte y la técnica narrativa del texto bíblico. |
Esta lista es solo un punto de partida. Cada comunidad y tradición tiene sus propios textos y maestros apreciados. La profundidad de los comentarios de la Torá es inagotable — cada generación aporta sus propias perspectivas.
12) Glosario y preguntas frecuentes
Glosario
Aliyá
El honor de ser llamado a la Torá para recitar las bendiciones. También significa "subir" — tanto a la mesa de lectura como, metafóricamente, a la Tierra de Israel.
Arón Kodesh (Arca)
El armario donde se guardan los rollos de Torá en la sinagoga. Se coloca de modo que la congregación mire hacia Jerusalén.
Baal Koreh
El lector capacitado de la Torá que canta el texto directamente del rollo.
Bimá
La plataforma elevada o mesa de lectura desde la cual se lee la Torá.
Jevruta
Estudio en pareja — dos personas aprenden un texto juntas mediante la discusión y el debate.
Gabbai
El encargado del servicio que llama a las personas para las aliyot, sigue la lectura y corrige los errores.
Hagbahá / Guililá
Los honores de levantar el rollo abierto para que todos lo vean (Hagbahá) y vestirlo después (Guililá).
Haftarah
Una lectura de los Profetas que sigue a la lectura de la Torá, temáticamente vinculada a la porción o la época del año.
Parashah
Una porción semanal de la Torá. El ciclo anual contiene aproximadamente 54 parashot.
Sefer Torá
Un rollo de Torá escrito a mano utilizado para la lectura pública.
Sofer
Un escriba capacitado en las leyes y el oficio de escribir textos sagrados a mano.
Tikkun
Un libro de estudio que muestra el texto de la Torá tanto con como sin vocales y cantilación, utilizado para la preparación de la lectura.
Trope / Ta'amei HaMikra
El sistema de cantilación — marcas melódicas que guían el canto de los textos bíblicos.
Yad
Un puntero utilizado para seguir el texto de la Torá durante la lectura, evitando el contacto directo con el pergamino.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber hebreo para asistir a una lectura de la Torá? No. Traducciones, hojas de comentarios y textos transliterados están ampliamente disponibles. Puede seguir los temas y las historias incluso sin entender cada palabra.
¿Pueden asistir visitantes? En la mayoría de las sinagogas, sí. Comuníquese con la sinagoga con antelación para preguntar sobre horarios, código de vestimenta y cualquier costumbre específica.
¿Cuánto dura el servicio de la Torá? La parte de lectura de la Torá del servicio generalmente toma entre 30 y 60 minutos en la mañana del Shabat, dependiendo de la extensión de la porción y el ritmo de la comunidad.
¿Puedo aprender a leer la Torá siendo adulto? Por supuesto. Muchos adultos aprenden a leer la Torá por primera vez, a menudo para una ocasión especial como un Bar/Bat Mitzvá de adultos o un cumpleaños significativo. Hay maestros, clases y herramientas digitales ampliamente disponibles.
¿Por dónde debería empezar a aprender? Pruebe con una clase semanal de Parashah, una edición de estudio de la Torá con comentarios o una herramienta de tikkun en línea. La constancia importa más que la velocidad — incluso estudiar unos pocos versículos cada semana genera familiaridad con el tiempo.